Agua de Puebla advierte próximas inundaciones en la capital
Solo el 20% de la red hidráulica de Puebla está diseñada para captar agua de lluvia, explicó Mario Cordero, gerente de drenaje de Agua de Puebla en Informe Una en Punto. La acumulación de basura podría provocar colapsos en la red sanitaria.
La ciudad de Puebla enfrenta un déficit histórico en su infraestructura hidráulica: menos del 20% de su red está destinada exclusivamente a la conducción de agua pluvial. En plena temporada de lluvias, los efectos de esta carencia se reflejan en encharcamientos severos, vehículos varados y puntos críticos de inundación.
Mario Cordero, gerente de drenaje de Agua de Puebla, explicó que la temporada de lluvias, que comenzó el 15 de mayo y concluirá el 30 de noviembre, podría verse intensificada por la presencia de entre 16 y 20 ciclones, tanto en el océano Pacífico como en el Atlántico. “Llevamos dos tormentas tropicales en el Atlántico y cuatro en el Pacífico. Estos fenómenos generan lluvias atípicas que, lamentablemente, no se pueden controlar del todo”, indicó en entrevista exclusiva para Informe Una en Punto de Cadena IN.
Ante esta situación, Agua de Puebla ejecuta un programa de mantenimiento que comienza en noviembre de cada año, al término de la temporada de lluvias. Cordero detalló que 14 unidades hidroneumáticas operan en tres turnos diarios durante toda la semana, con especial énfasis entre las 5 de la tarde y la medianoche durante los meses de mayor precipitación.
Estas brigadas trabajan en el desazolve de 2 mil kilómetros de redes, retirando sólidos, basura y sedimentos que podrían generar taponamientos. Asimismo, se da mantenimiento a más de 18 mil estructuras hidráulicas, entre pozos de visita, coladeras, rejillas y bocas de tormenta, con especial atención a nueve pasos a desnivel clave.
Sin embargo, el gerente reconoció que, incluso con labores preventivas, las lluvias intensas pueden superar la capacidad del sistema. “El principal problema es la basura. Muchas veces las rejillas están limpias, pero durante la lluvia se arrastran desechos desde calles y pendientes, lo que tapa bocas de tormenta y coladeras”, señaló.
También mencionó el impacto de los residuos domiciliarios: “Todo lo que se arroje al baño puede provocar un taponamiento. Hoy en día, las toallitas húmedas representan un gran problema. No se degradan ni se disuelven; son fibras plásticas que bloquean las tuberías desde su interior”.
Cordero indicó que los puntos con mayores complicaciones por encharcamientos e inundaciones están en el sur y centro-sur de la ciudad. Entre ellos, citó el cruce de la 14 Sur y Las Torres, así como la 11 Sur en ese mismo tramo.
Otro punto conflictivo es la zona del Hospital de La Margarita, donde, pese a que las rejillas suelen estar limpias, la pendiente genera una acumulación masiva de basura proveniente de zonas habitacionales y comercios aledaños. En el caso de la Central de Autobuses de Puebla (CAPU), se requiere un sistema de rebombeo permanente para evitar que el agua se acumule en el paso a desnivel.
Finalmente, el gerente de drenaje hizo un llamado a la ciudadanía para colaborar con acciones simples pero decisivas, como evitar arrojar basura en la vía pública y no desechar objetos no degradables por el sanitario. “Cada residuo mal dispuesto termina en el drenaje y puede ser el punto de partida de la próxima inundación”, concluyó en Informe Una en Punto.