Suspenden hemodiálisis en hospitales de Puebla; pacientes bloquean vialidades
Cientos de pacientes renales quedaron sin tratamiento tras la cancelación de contratos con proveedores en hospitales poblanos. Las protestas continúan extendiéndose en la capital, Teziutlán y Huauchinango.
Familiares de pacientes renales protestaron los primeros días de julio en distintos puntos del estado de Puebla, luego de la suspensión repentina del servicio de hemodiálisis en varios hospitales públicos. En la capital, un grupo de manifestantes bloqueó parcialmente el Periférico Ecológico, a la altura de PeriPlaza, en dirección a Valsequillo, generando congestionamiento vehicular durante varias horas.
La protesta surgió tras la cancelación del contrato entre el Hospital General del Sur y la empresa que proveía el servicio, lo que dejó sin tratamiento a más de un centenar de personas que dependen de la hemodiálisis para mantenerse con vida. Al acudir por la mañana, los pacientes encontraron vacía el área de atención, sin haber recibido ningún aviso previo sobre la suspensión del servicio.
Con pancartas en mano, los manifestantes exigieron a la Secretaría de Salud del estado una solución inmediata, reclamando el suministro de medicamentos e insumos esenciales para continuar con los tratamientos. Denunciaron que, al no contar con recursos para pagar atención médica privada, la interrupción representa un riesgo inminente para la salud de sus familiares.
Una situación similar se vivió en la Unidad Médica Pedro López del IMSS-Bienestar, donde pacientes afectados bloquearon la carretera federal México-Puebla a la altura del kilómetro 34, también en demanda de la reactivación del servicio de hemodiálisis.
En respuesta, la Secretaría de Salud estatal, en conjunto con el IMSS-Bienestar, informó que se trabaja para garantizar la continuidad de los tratamientos, aunque en su comunicado únicamente se refirió al Hospital General de Huauchinango.
Ahí, las autoridades señalaron que la empresa subrogada notificó la terminación del contrato y retiró sus equipos, lo que obligó a suspender el servicio. Aseguraron que ya se coordina con la jurisdicción sanitaria correspondiente para reanudar las terapias en el menor tiempo posible.
En Teziutlán, el Hospital Regional también suspendió el tratamiento a unos 70 pacientes sin previo aviso. El director del nosocomio comunicó que, debido a cambios administrativos derivados del traspaso de control al gobierno federal, las máquinas serán retiradas y el servicio ya no podrá continuar.