T-MEC y China ponen en jaque a la industria poblana
En Informe 96, líderes empresariales de los sectores textil y automotriz advierten riesgos por la revisión comercial con Estados Unidos y la dependencia de insumos asiáticos.
La revisión del T-MEC y el endurecimiento de la política comercial frente a China colocan a las industrias textil y automotriz en un momento decisivo para México, advirtieron los empresarios Gustavo Lezama, presidente de CITEX Puebla-Tlaxcala, y Victa Wewerinke, directora de Abat México y representante del sector automotriz.
En Informe 96 de Cadena IN, coincidieron en que el principal objetivo para el país debe ser conservar las reglas de origen del tratado y acelerar la integración de cadenas de suministro en Norteamérica.
Lezama informó que la más reciente edición de Exintex superó expectativas y confirmó el peso de Puebla como polo estratégico del sector textil en América Latina. Detalló que la feria reunió a más de 30 mil visitantes, más de 800 empresas expositoras y mil 220 stands, además de concretar más de 4 mil citas de negocios durante cuatro días.
“Se rebasaron todas las expectativas”, afirmó el dirigente textil, al señalar que el objetivo principal del encuentro fue promover productos textiles y abrir nuevas oportunidades comerciales. También destacó el respaldo de la Secretaría de Economía federal para vincular a empresas con tiendas departamentales, autoservicios y entidades públicas.
Sobre la posibilidad de ampliar el modelo de Exintex, Lezama explicó que ya se analiza una versión más enfocada en negocios que en exhibición de maquinaria. “Estamos pensando precisamente en fomentar este B2B... sin la necesidad de que vengan estas empresas internacionales trayendo maquinaria”, indicó.
El empresario subrayó además la relevancia política y económica que cobró el evento con la presencia de funcionarios federales y estatales, al considerar que ello refleja una mayor atención hacia la industria textil. CITEX se presenta como organismo que representa e impulsa a empresas textiles en Puebla y Tlaxcala, con énfasis en el desarrollo del sector y la vinculación comercial.
T-MEC reorganizará el comercio exterior
En el plano internacional, Victa Wewerinke aclaró que el proceso en curso del T-MEC no debe leerse como una renegociación formal, sino como una etapa de revisión impulsada principalmente por Estados Unidos. “No es una renegociación como tal, es una revisión”, precisó.
Explicó que la discusión técnica gira principalmente en torno a las cuotas de contenido regional, especialmente en sectores como el automotriz, donde Washington busca reforzar que los insumos y componentes provengan de Norteamérica. Añadió que también están en la mesa asuntos relacionados con empleo, regulación laboral y condiciones de producción.
Desde la óptica textil, Lezama sostuvo que el tratado es fundamental para la permanencia del sector exportador mexicano. Indicó que 96 por ciento de las exportaciones textiles mexicanas se dirigen a Estados Unidos, con un valor superior a 7 mil millones de dólares, y remarcó que la industria busca preservar el esquema actual de integración regional. “Nosotros no quisiéramos que se le moviera ni un ápice a lo que ya tenemos”, afirmó.
Ambos empresarios coincidieron en que el mayor riesgo no está únicamente en la revisión técnica del acuerdo, sino en el uso político del comercio exterior por parte del gobierno estadounidense. “Algo que tendría que haberse visto con otro tipo de lentes... se está viendo con una agenda política”, advirtió Wewerinke.
También señalaron que uno de los puntos sensibles en la revisión será la trazabilidad de insumos y productos, sobre todo para evitar triangulación de mercancías asiáticas a través de México y preservar la certidumbre comercial dentro del bloque regional.
China representa un reto superior para México
En paralelo, el endurecimiento de la relación comercial con China representa un desafío directo para ambas industrias. Wewerinke advirtió que México, como otros países, mantiene una alta dependencia de insumos chinos, especialmente en materiales estratégicos para sectores industriales. “La mayoría de los países tenemos una dependencia en algunos productos, en algunas materias primas de China”, sostuvo.
En el caso del textil, Lezama reconoció que la competencia asiática sigue siendo uno de los principales factores de presión para la industria mexicana. Señaló que el reto para el país es reaccionar con rapidez para recuperar capacidad productiva, fortalecer cadenas locales y competir en condiciones más equitativas. “Contra China no estamos compitiendo contra empresas, sino contra un gobierno total”, afirmó.
Finalmente, ambos coincidieron en que el T-MEC no desaparecerá de manera inmediata, incluso si no se logra un acuerdo este año. De acuerdo con lo expuesto, el tratado contempla mecanismos de revisión periódica hasta 2036, lo que da margen de continuidad, aunque no elimina la incertidumbre política y comercial.