“La reforma electoral es el segundo piso de la Cuarta Transformación”: Vianey García
En exclusiva para Informe 96 de Cadena IN, la diputada federal Vianey García defendió la reforma electoral. Las legisladoras Genoveva Huerta y Fedrha Suriano acusan a Morena de buscar “poder por el poder”.
En exclusiva para Informe 96 de Cadena IN, la diputada federal Vianey García confrontó posturas sobre la reforma electoral que impulsa Morena en el Congreso de la Nación. De acuerdo con la diputada morenista, la iniciativa es el “segundo piso de la Cuarta Transformación”.
En este sentido, la legisladora y secretaria general del Partido Acción Nacional (PAN), Genoveva Huerta, calificó la propuesta de reforma como un intento de Morena para perpetuarse en el poder. Mientras Fedrha Suriano, diputada local por Movimiento Ciudadano, cuestionó lo que llamó “incongruencias entre el discurso de austeridad y los lujos de dirigentes oficialistas”.
Durante su intervención, Vianey García sostuvo que la reforma pretende acabar con los privilegios de los partidos políticos y fortalecer la democracia. Aseguró que cada año se reparten alrededor de siete mil millones de pesos en financiamiento público, “más que algunos programas federales de salud”, y señaló que la iniciativa busca redirigir esos recursos a otras áreas prioritarias.
Reconoció, sin embargo, que si se comprueban excesos o lujos de dirigentes de Morena con dinero público, deben sancionarse: “Si se demuestra que hubo viajes o propiedades adquiridas con recursos indebidos, la ley debe aplicarse. Si es dinero propio, cualquier legislador tiene derecho a gastar en lo personal”, subrayó.
"Esto no se trata de democracia": Genoveva Huerta
Por su parte, Genoveva Huerta aseguró que el trasfondo de la reforma es el control político. “Esto no se trata de democracia, se trata de que Morena no quiere perder el poder”, declaró al acusar que la eliminación de organismos electorales locales y la reducción del financiamiento a partidos abrirían la puerta al regreso de prácticas fraudulentas.
Criticó también que “los temas que deberían discutirse son cómo conseguir más medicinas y seguridad para los mexicanos, no cómo manipular las reglas para mantenerse en el poder”. Incluso fue más allá al señalar que el actual líder parlamentario morenista, Adán Augusto López, “no debería ocupar ese cargo, sino estar bajo investigación por sus vínculos con grupos criminales en Tabasco”.
Dicen ser austeros, pero viven como reyes: Fedrha Suriano
Desde Movimiento Ciudadano, Fedrha Suriano sostuvo que el problema de fondo es la falta de coherencia en el ejercicio del poder. “Dicen ser austeros, pero se comprueban viajes, departamentos y lujos que no corresponden con lo que predican. Eso es lo que más molesta a la ciudadanía”, afirmó.
En su opinión, desaparecer a los organismos públicos locales electorales representaría un retroceso, pues “la autoridad electoral mexicana ha sido referente mundial” y en lugar de eliminarlos se debería corregir y sancionar a quienes cometen actos de corrupción. Para la legisladora, lo verdaderamente riesgoso es comprometer la imparcialidad del árbitro electoral.
Las diputadas coincidieron en que los excesos de gobiernos pasados explican en parte el ascenso de Morena, pero contrastaron en sus visiones sobre el presente. Mientras Vianey García defendió la reforma como un instrumento para terminar con los privilegios, Huerta y Suriano advirtieron que puede derivar en la centralización del poder y en la erosión de la pluralidad democrática.
El debate en Informe 96 dejó claro que, más allá de las coincidencias retóricas, la reforma electoral será uno de los debates más intensos de la agenda legislativa y, en palabras de las propias legisladoras, marcará un antes y un después en la vida política del país.