Nuevo Congreso de Puebla sufre goteras a menos de seis meses de su inauguración
Mientras el Congreso del Estado aprueba reformas clave, como la paridad salarial entre hombres y mujeres en cargos públicos, su nueva sede es objeto de críticas por goteras severas tras la primera lluvia fuerte de la temporada, reporta Informe Una en Punto.
El Congreso del Estado enfrenta una doble polémica: por un lado, la exigencia de armonizar la legislación local para garantizar la igualdad salarial entre hombres y mujeres en cargos directivos; por otro, las filtraciones detectadas en su recién inaugurado edificio legislativo, ubicado en el Barrio de Xanenetla.
En el ámbito legislativo, se aprobó un paquete de iniciativas que incluye la obligación de garantizar la paridad en los salarios para cargos de dirección a nivel municipal. Aunque ya existe un ordenamiento federal en la materia y se había otorgado un plazo de 180 días para su adecuación, la nueva legislación enfrenta críticas porque no establece mecanismos claros para su aplicación ni considera la realidad presupuestaria de muchos ayuntamientos.
La desigualdad es evidente: se ha identificado una brecha del 61% entre lo que perciben hombres y mujeres en puestos equivalentes.
La falta de lineamientos específicos ha generado incertidumbre entre autoridades municipales, algunas de las cuales cuestionan cómo cumplirán la norma sin contar con recursos suficientes. Aun así, la reforma fue avalada en la Comisión de Gobernación y Comisiones Unidas del Congreso del Estado, junto con otras medidas como la desaparición del Instituto de Transparencia y Acceso a la Información Pública (ITAIP).
En medio de estas discusiones legislativas, el Congreso también ha sido objeto de críticas por una situación insólita: su nuevo edificio, inaugurado hace menos de seis meses, presentó severas goteras durante la primera lluvia fuerte de la temporada. El incidente, registrado en video por el diputado local Rafael Micalco, evidenció fallas estructurales que derivaron en filtraciones, incluso en áreas centrales del inmueble.
De acuerdo con la presidenta del Congreso, Laura Artemisa García Chávez, las filtraciones fueron provocadas por una acumulación de material en el techo, resultado de residuos de construcción que obstruyeron los desagües. La empresa constructora ha argumentado que no se trató de basura, sino de restos del propio proceso constructivo, lo cual encuadra en lo que legalmente se conocen como "vicios ocultos": fallas no visibles al momento de la entrega que deben ser subsanadas por la contratista.
La Secretaría de Infraestructura, que aún no ha recibido formalmente la obra, realiza actualmente un análisis técnico para determinar la causa exacta de las filtraciones y la magnitud del daño. Las imágenes difundidas del Congreso mostraban no solo goteras, sino acumulación de vegetación en la azotea, lo que refuerza la hipótesis de que no se dio el mantenimiento adecuado antes de la entrega parcial del edificio.